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SU VIDA ESTA EN RIESGO
POR TRABAS JUDICIALES
Odisea de una mujer pobre
Los médicos
de un hospital le recomendaron un aborto terapéutico porque su vida
corre peligro. Pero le pidieron una orden judicial. Un tribunal se
la concedió, pero el asesor de menores apeló a la Suprema Corte de
la provincia.
Por Mariana
Carbajal
Tiene una
enfermedad cardiovascular severa, es hipertensa, obesa y quedó
embarazada. Los médicos que la atienden en el Hospital Evita de
Lanús le indicaron la interrupción de la gestación porque si llega a
término su vida corre peligro. Pero pese a que se trataría de un
aborto terapéutico, no punible, le exigieron una autorización
judicial para realizarlo. La mujer la pidió cuando cursaba la novena
semana de embarazo y rápidamente la obtuvo de parte del Tribunal de
Familia Nº 2 de Lomas de Zamora. Pero un asesor de Menores apeló la
sentencia en defensa del derecho a la vida de la criatura por nacer.
Mientras avanza la gestación y cada vez se hace más complicado el
aborto y, en consecuencia, el riesgo de muerte de la mujer se
acrecienta, el caso llegó ayer a la Suprema Corte bonaerense.
“Los médicos
han convertido a esta mujer en una ciudadana de segunda porque le
exigen una autorización judicial, que en el sector privado no se
pide. Para completar el cuadro, un asesor de Menores pretende que
tenga una conducta heroica llevando a término este embarazo, como si
tuviera una obligación moral de hacerlo, cuando su vida corre grave
peligro”, señaló a Página/12 Silvina Barbelli, defensora oficial de
la mujer, cuyo nombre se mantiene en reserva para preservar su
identidad.
La señora, de
unos 35 años, vive en Lanús y es madre de dos chicos, una nena de 13
y un varón de 5. Su marido es desocupado y como único ingreso
familiar tienen un Plan Jefas y Jefes de Hogar. En su historia
clínica, además de la cardiopatía severa, la hipertensión arterial y
el sobrepeso, figuran otros cuatro embarazos perdidos como
consecuencia de la gravedad de su enfermedad, según explicó la
defensora oficial de Lomas de Zamora.
El caso llegó
al Tribunal Nº 2 a fines de abril, cuando la mujer cursaba la novena
semana de embarazo. En el expediente quedó asentada la indicación
del aborto terapéutico firmada por dos cardiólogos, el obstetra y el
ginecólogo que la atienden en el Hospital Interzonal de Agudos
Evita, de Lanús. Además, a pedido del tribunal, se expidió el Comité
de Bioética del mismo hospital. El organismo concluyó que no existe
“objeción bioética” para la interrupción del embarazo y que debe
“salvaguardarse” la vida de la mujer. Además, enfatizó la necesidad
“urgente” de resolver el caso. “Hay siete médicos que firmaron y
pusieron su sello en el expediente fundamentando el aborto”, precisó
la defensora oficial.
Entretanto el
tribunal entendió que debía nombrar un defensor tutor en
representación del “no nacido”, porque así está previsto en el
Código Civil cuando hay intereses contrapuestos entre padres e
hijos. Y designó como tal al asesor de Menores e Incapaces Angel
Villadeamigo, de cuestionada trayectoria en Lomas de Zamora, según
confiaron fuentes judiciales.
Con la firma
de su presidenta, Liliana Vicente, el tribunal de Familia otorgó
rápidamente la autorización para la interrupción del embarazo. Pero
Villadeamigo apeló. Entonces el tribunal –esta vez en pleno–
ratificó el permiso en segunda instancia. Y el asesor de Menores
volvió a apelar la resolución, oponiendo el derecho a la vida de la
criatura por nacer por encima de la madre, según precisó Barbelli.
Entre idas y
vueltas judiciales pasaron ocho semanas, un plazo bastante veloz
para los tiempos de la Justicia, pero eterno para este caso. La
señora ya está cursando la semana 17 de embarazo. Ayer el caso llegó
a la Suprema Corte de la provincia. El máximo tribunal abrevió los
plazos y les dio 48 horas a las partes para fundamentar sus
posiciones. Y se espera que se expida el miércoles próximo.
“Cada uno
puede tener sus convicciones sobre el aborto, pero este caso está
dentro de los permitidos por el Código Penal porque se trata de un
aborto terapéutico. Pensar que el embarazo puede llegar a feliz
término es una ficción”, consideró Barbelli. La mujer debía
presentarse ayer en la Defensoría Oficial, pero se comunicó
telefónicamente y avisó que le resultaba imposible movilizarse
porque está con indicación de reposo y no tiene dinero para pagar un
remise. Su vida está en riesgo.
A medida que
avanza el embarazo y supera los tres meses, el aborto se convierte
en una intervención “más complicada”, explicó a Página/12 el
profesor de Obstetricia de la Universidad Nacional de Rosario,
Walter Barbatto. “Hasta la semana 12 es técnicamente muy sencilla.
Se puede realizar por medio de la técnica de aspiración manual
endouterina, con anestesia local y ambulatoriamente. Hasta la semana
15 o 16 se habla de aborto, pero más allá de ese límite es
recomendable hacer una inducción del parto, con medicación que
provoca las contracciones. Este procedimiento puede llevar días, se
requiere internación y suero. Por el tamaño, el feto al nacer es
inviable”, señaló.
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